Claudia Accini, jefa del Departamento de Biodiversidad de la Dirección Regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, compartió con estudiantes conocimientos sobre esta especie endémica de la región, su estado de conservación, principales amenazas y las acciones que se desarrollan para protegerla. El programa llevará esta información a distintos establecimientos educacionales.
Acercar el conocimiento científico y la conservación de la biodiversidad a las nuevas generaciones fue el objetivo de una charla realizada por el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, donde estudiantes de la Universidad Santo Tomás de Coquimbo pudieron conocer de primera fuente la particular historia del lucumillo (Myrcianthes coquimbensis), una especie que solo existe en la región.
La activida, enmarcada en el programa "Vigilantes Ambientales" de la UST, estuvo a cargo de Claudia Accini, jefa del Departamento de Biodiversidad de la Dirección Regional del Servicio, quien explicó las características de esta especie, su importancia ecológica y las herramientas que dispone el Estado para su conservación. La jornada tuvo una activa participación de los estudiantes, quienes pudieron resolver dudas y conocer ejemplos concretos del trabajo que se desarrolla en la región y que este semestre trabajarán en acciones de educación ambiental en colegios de la región.

El lucumillo se encuentra clasificado En Peligro (EN) y presenta una distribución extremadamente acotada. Su área de ocupación alcanza aproximadamente 83,7 km² en el borde costero de las comunas de La Higuera, La Serena y Coquimbo, y no se encuentra de manera natural en ninguna otra parte del mundo.
Durante la presentación, Accini explicó también algunos aspectos poco conocidos de su ecología. El lucumillo es un arbusto que puede alcanzar entre uno y tres metros de altura, posee hojas perennes y aromáticas y desarrolla flores blancas que son visitadas por al menos 17 especies de insectos nativos. Sus frutos, de color rojo, son consumidos por roedores nativos que contribuyen a dispersar sus semillas.
Los estudiantes conocieron además los principales factores que amenazan a la especie, como la urbanización, parcelaciones, construcción de caminos, vertederos clandestinos, extracción de tierra de hojas y otras intervenciones sobre su hábitat. A ello se suman los efectos asociados a la sequía y al cambio climático sobre los ecosistemas costeros de la región.

La charla permitió además explicar el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión del Lucumillo, instrumento que busca controlar sus amenazas y desarrollar acciones para su conservación efectiva. Entre las iniciativas implementadas se encuentran estudios, caminatas de educación ambiental, seminarios y jardines de conservación instalados en distintos puntos de la región, incluida la Universidad Santo Tomás. Según los antecedentes presentados, la implementación del plan registra un avance global de 72%.
La actividad forma parte del trabajo de vinculación que desarrolla el Servicio en la Región de Coquimbo, acercando el conocimiento técnico a establecimientos educacionales y comunidades. El objetivo es que la conservación no quede restringida al ámbito científico o institucional, sino que sea comprendida y asumida también por quienes habitan los territorios donde viven estas especies.
