El sexto encuentro del ciclo organizado por el Servicio reunió a profesionales y funcionarios para conocer estrategias que incorporan la biodiversidad y los servicios ecosistémicos como herramientas para aumentar la resiliencia de los sistemas productivos y reducir la dependencia de insumos externos.
En un escenario marcado por el cambio climático, la degradación de los suelos y el aumento de los costos de producción agrícola, la biodiversidad está adquiriendo un nuevo protagonismo como parte de las soluciones para enfrentar estos desafíos. Ese fue el eje de la sexta versión de Encuentros SBAP, ciclo de charlas impulsado por el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas para acercar a sus equipos a temas de interés para la conservación.
La jornada estuvo a cargo del ingeniero agrónomo y magíster en Recursos Naturales David Vásquez Stuardo, quien presentó la exposición "Intensificación ecológica: conservación y fomento de servicios ecosistémicos en sistemas productivos", donde explicó cómo los procesos naturales pueden incorporarse a la agricultura para fortalecer su sostenibilidad y resiliencia.
Durante la presentación, el especialista analizó la evolución de los modelos agrícolas y planteó que la producción moderna enfrenta crecientes desafíos derivados de la alta dependencia de fertilizantes, pesticidas, infraestructura y otros insumos externos. Frente a ese escenario, expuso que la intensificación ecológica propone recuperar funciones que históricamente han sido desempeñadas por la naturaleza, como la polinización, el control biológico de plagas, la fertilidad de los suelos y la regulación hídrica, integrándolas nuevamente al funcionamiento de los sistemas productivos.
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El expositor explicó que este enfoque busca aprovechar deliberadamente las funciones ecológicas y los servicios ecosistémicos para sostener la producción agrícola, promoviendo sistemas más resilientes y menos dependientes de insumos externos. Entre sus principales pilares mencionó el fortalecimiento de la biodiversidad funcional, la salud de los suelos, la planificación del paisaje y la resiliencia de los agroecosistemas, elementos que permiten compatibilizar productividad y conservación de la naturaleza.
La actividad permitió generar un espacio de diálogo sobre el rol que cumplen los servicios ecosistémicos en actividades productivas y cómo la conservación de la biodiversidad puede aportar beneficios concretos para distintos sectores económicos. Asimismo, reforzó la importancia de promover enfoques que integren la protección de los ecosistemas con el desarrollo sostenible de los territorios.
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